renta

¡ Horror ! ¡ Me equivoqué con la Renta !

Si presentar la declaración de la Renta supone un quebradero de cabeza muchos, el darse cuenta de que la declaración que se ha presentado es incorrecta o le faltan datos, supone cuando menos un susto, para otros.

¡Pero tranquilidad! En el  que caso de que de pronto te des cuenta que has presentado una declaración con errores o incompleta, Hacienda te permite rectificar por varias vía.

¿Qué debo hacer?

En caso de que tu declaración sea errónea (y tengas más cosas que cambiar que mantener), puedes presentar una declaración sustitutiva, para reemplazarla.

Si en tu declaración faltaban datos, puedes realizar una declaración complementaria. Digamos que esto se hace en los casos en los que Hacienda es la perjudicada (se te olvidó declarar algo que afectará a lo que tengas que pagar o recibir en la devolución).

Por otro lado, si el afectado eres tú (y lo que se te olvidó poner va a afectarte positivamente) puedes hacer un escrito rectificativo. En él, tendrás que explicarle a Hacienda y justificarle, por qué tu Renta no es correcta.

¿Cómo hacerlo?

Para presentar una declaración complementaria, entra en Renta WEB con los datos de la declaración correspondiente e incluye los nuevos rendimientos.

Por regla general, estas modificaciones se pueden realizar en cuenta te des cuenta, pero lo habitual es que notes estos errores o modificaciones cuando pides tus datos fiscales para hacer la declaración, así que los harás en el periodo de la próxima Renta. Eso sí, ¡recuerda que lo que debes modificar/presentar son los datos de la Renta anterior! Es decir, si en el 2017, cuando vayas  a presentar la Renta de este año, te das cuenta de que debes modificar tu Renta de 2015, tendrás que entrar en tu Renta de 2015 y hacerlo ahí, además de preparar la renta 2016.

Desde el 1 de julio cambia la forma de acceder a los datos de la Seguridad Social

Hasta ahora las gestorías teníamos acceso a los datos de la Seguridad Social de nuestros clientes a través del Certificado SILCON. Sin embargo, debido a una nueva normativa que entrará en vigor el 1 de julio, estos certificados dejarán de funcionar.

¿Qué era el certificado SILCON?

Se trata de un certificado que otorgaba la Seguridad Social a representantes de las empresas para actualizar y consultar los datos en el Sistema RED.

¿Por qué cambia?

Desde el pasado 6 de junio, ha entrado en vigor una nueva normativa que modifica los certificados electrónicos de personas jurídicas (ya sean de representante de persona jurídica, de representante de entidad sin personalidad jurídica y de representante de administradores únicos). Y esta nueva normativa implica que el certificado SILCON no cumple los nuevos estándares marcados, por lo  que dejarán de emitirse a partir del 1 de julio, y a partir del 1 de septiembre ya  no podrán utilizarse.

¿Qué hacemos ahora?

Para acceder a los datos de la Seguridad Social se necesita contar con cualquiera de los certificados admitidos, pero para ello necesitarás actualizar los programas instalados para poder utilizar los nuevos certificados electrónicos (o asegurarte de que tu asesoría lo hace). Tienes que tener en cuenta que estos cambios afectan también a otros programas que se sincronizaban normalmente con la Seguridad Social (para hacer nóminas, por ejemplo).

¿Trabajamos una media de 182 al año?… ¡Pues va a ser que no!

Puede que hayas visto en alguna noticia un estudio que La Unión de Contribuyentes (UC) y la Fundación para el Avance de la Libertad ha elaborado que dice que un trabajador medio destina todo lo que gana durante 182 días al año a pagar impuestos. ¡Y si lo has visto seguro que estás pensando  que este país es de locos!

Bueno, pues para tu tranquilidad te vamos a explicar que lo que dice este estudio no es del todo cierto.

El estudio calcula este dato sobre un trabajador con sueldo medio de 24.400€ brutos, casado, con un hijo, un piso y un coche. Y según ellos, el reparto que hace de sus días trabajados queda así:

  • 102 días de trabajo… para pagar a la Seguridad Social
  • 37 días… para pagar el IRPF
  • 25 días… para pagar a Hacienda
  • 12 días a “impuestos especiales” (Esto es, impuestos de bienes como la gasolina, el tabaco, la luz o el alcohol)
  • Y de regalo, 5 días más para otros impuestos.

¿Asusta eh? La verdad es que el estudio toma datos de una persona ficticia con sus particularidades, y así es difícil generalizar (al sumar impuestos de gasolina, tabaco, etc. el tema se distorsiona mucho)

Si quieres un dato que se asemeje más a la realidad, aquí lo tienes:

  • Un trabajador por cuenta ajena que cobra 24.000€ al año tiene una retención del 13,54%: Es decir debe pagar de IRPF 3.249,60€
  • Además, su empresa paga por él a la Seguridad Social un 6,4%: O sea 1.536€

Es decir que sus retenciones ascienden a 4.785,60 (cifra que si dividimos entre el neto indica que son 90 días los que dedicas a pagar a Hacienda, no 182). Después, cada caso particular deberá añadir o quitar lo que le corresponda según sus circunstancias.

En conclusión: nunca creas todo lo  que lees y pregunta siempre a tu asesoría por tu situación.

¿Por qué me puede sancionar Hacienda?

Oímos hablar muchas veces en los medios de fraude fiscal, y rápidamente eso nos hace pensar en grandes cuentas en países extranjeros o en gente que se pasa años sin pagar sus impuestos. Pero la realidad es que existen muchos tipos de sanciones tributarias que se clasifican en se leves, graves y muy graves, dependiendo del tipo de infracción. ¿Las conoces?

Para que nada te pille por sorpresa, te dejamos un resumen de los tipos de sanciones más comunes a los que te puedes exponer si no cumples correctamente con tus obligaciones fiscales.

  • Por incumplir tus obligaciones: Hacienda marca las reglas y tú tienes que cumplirlas, sí o sí. Estas obligaciones son de varios tipos y debes tener siempre todas en regla. En general podemos hablar de obligaciones contables (que incluyen llevar un registro de las operaciones de contabilidad, conservar la contabilidad, mantener actualizados los libros y registros…) y de facturación (todas las que tienen que ver con la expedición y conservación de facturas o documentos sustitutivos). En estos casos la sanción puede ascender al 75% del importe del conjunto de las operaciones que hayan originado la infracción.
  • Por no presentar datos necesarios o no pagarlos:
    • Cuando se trata de autoliquidaciones (como es el caso del IRPF, IVA, etc.) Hacienda te podrá sancionar si no los presentas a tiempo o si no ingresas en tiempo la deuda tributaria resultante. En estos casos la infracción será leve, grave o muy grave en función de la cantidad que debas.
    • Cuando son tributos que no se incluyen en los procedimientos de autoliquidación, Hacienda te puede sancionar si no presentas de forma completa las declaraciones o documentos necesarios para que Hacienda pueda hacer su liquidación
  • Por obtener o solicitar beneficios que no te corresponden: Pedir a Hacienda que te devuelva cuando en realidad no debería hacerlo o querer aprovecharte beneficios fiscales que no te corresponden también puede acabar en sanción.
  • Por imputar mal (o directamente no imputar) bases imponibles, rentas, deducciones, bonificaciones o pagos a cuenta. Revisa bien los documentos antes de entregarlos porque un pequeño error puede conllevar sanciones de hasta el 40% de la base de la sanción.
  • Por no contestar a Hacienda a tiempo: Si la agencia tributaria de envía un requerimiento de información y tú no respondes a tiempo, ten por seguro que te sancionará.

Si no quieres que nada de esto te pase ¡Llámanos!

¿Tienes activados los certificados de tu DNI electrónico para hacer la Renta 2016?

Como sabéis, hasta el 30 de junio, seguimos en plena campaña de la Renta. Ya os hemos hablado en este blog del nuevo programa Renta web para realizar la declaración, de quién está obligado a hacerla y de algunas deducciones de las que puedes beneficiarte en la Renta de este año. Pero no hemos comentado un tema que es clave para que puedas agilizar tus gestiones

¿Tienes activados los certificados de tu DNI electrónico?

Si aún no lo has hecho, pon atención que te contamos todo sobre por qué deberías activarlo y cómo hacerlo.

¿Para qué sirve el  DNI-e?

El DNI-e (o DNI electrónico) sirve para que realices desde tu propio ordenador muchos trámites como pueden ser gestionar tu prestación por desempleo, pedir becas  o subvenciones o el caso que nos ocupa hoy, presentar tu declaración de la renta. Y todo ello sin tener que moverte de casa y evitándote colas.

Pero para utilizarlo, es necesario que actives sus certificados, para que Hacienda y el resto de organismos puedan comprobar que el DNI no es falso y que todos los datos están correctos.

Cada DNI electrónico, viene con dos tipos de certificados integrados: los certificados de la Tarjeta de Identificación (que aseguran que tú eres tú) y los Certificados Digitales que vienen integrados en el chip de tu DNI (y que certifican que los datos del DNI son correctos)

¿Cómo se activan?

Para activar los certificados de la Tarjeta de Identificación: Tienes que ir personalmente a la comisaría donde te renuevas el DNI y buscar una terminal de “Punto de actualización” Allí, tras tomarte tus huellas, podrás cambiar el pin del DNI y se instalarán en el chip tus certificados digitales. Recuerda que estos certificados deben validarse cada 30 días.

El proceso para activar los certificados de validación es un poco más complicado, ya que necesitas contar con algunos elementos. Apunta:

  • Un lector de DNI electrónico, que tendrás que instalar en tu ordenador (Para que funcione asegúrate de tener instalado antes Java, ya que es software que utilizan las administraciones)
  • Instalarte el Módulo criptográfico del DNI-e, que puedes descargar directamente deaquí

Una vez tengas esto instalado, debes dar a importar los certificados de tu DNI-e”. Si has hecho bien todos los pasos anteriores, ya solo tendrás que insertar tu DNI en el lector y comenzar a realizar todas las gestiones que quieras.

autónomo

Piensa en tu futuro: Tu base de cotización como autónomo de cara a la jubilación

Ya sabes que como autónomo, tienes que cotizar. Eso no es nuevo y se traduce en que cada mes deberás ingresar un tanto por ciento a la Seguridad Social por lo que se llama “cuota de autónomos”.  El cuánto ingreses dependerá de la base de cotización de tengas e influirá en el dinero que percibirás cuando te jubiles.

 ¿Pero cómo elegirla si no tengo ni idea? ¡En Gesoma te ayudamos!

Base de cotización y cuota de cotización:

La base de cotización es un supuesto “sueldo” que tú te impones. Es decir, el sueldo que hipotéticamente crees que vas a tener. Sobre esta cifra es sobre la que se calculará la cuota que debes pagar

La cuota es el porcentaje de ese “sueldo” que debes pagar a la Seguridad Social. Para la mayoría de autónomos este porcentaje es del 29,9% (ya que están obligados a dar cobertura a las prestaciones por incapacidad temporal -IT-) Solo los autónomos en pluriactividad (si no sabes lo que es esto, lee este post donde te lo explicamos  pagan el 26,5% (ya que se supone que como están cotizando en otro Régimen, no tienen que cubrir la prestación IT).

Los límites

Los autónomos son libres de elegir su base, siempre dentro de los siguientes límites: La base mínima establecida es de 893,10 euros y la máxima de 3.642€ mensuales. Al “sueldo” que elijas entre estas cifras es al que deberás aplicar el porcentaje del 29,9% o del 26,5% para saber cuánto debes pagar a la seguridad social.

Si eres autónomo societario esto cambia: La base mínima que establece la ley para estos casos es la de 1.067,40 €, por lo que la cuota mínima a pagar es de 318 €

Y si eres nuevo autónomo esto no te afecta, ya que puedes beneficiarte de la tarifa plana y solo tendrás  que pagar 50€ a la seguridad social durante los primeros 6 meses, el 50% de la cuota mínima en los 6 meses siguientes, y el 70% durante el semestre siguiente

¿Cuál es la realidad?

Aunque se puede elegir entre muchas cantidades, la realidad es que la mayoría de autónomos cotizaba por la base mínima hasta que cumplían los 49 años porque ese era el momento en el que comenzaban a pensar en la jubilación y la seguridad social determinaba el dinero que percibirás por tu jubilación en función de lo que habías ido pagando a la Seguridad Social a lo largo de los últimos 15 años.

Esto ha cambiado radicalmente ya que ahora, si antes de cumplir los 47 has tenido una cotización inferior a 1.945,80 euros mensuales, ya no te dejarán aumentarla a la cifra que quieras, sino que solo podrás aumentarla hasta 1.964,70€ (aunque existen algunas excepeciones).

Otro de los cambios es que, a partir de 2022 ya no se tomarán como base los últimos 15 años cotizados, sino que serán los últimos 25.

Así que si estás rondando los 40, te recomendamos que empieces a pensar en el futuro y decidas revises ahora que estás a tiempo tu base de cotización, para no llevarte sustos después.

Ya puedes deducirte los intereses de Hacienda en el Impuesto de Sociedades

Ya hemos hablado en alguna ocasión de que Hacienda te permite aplazar los pagos que tengas que hacerle, bien de IVA,  (Si aún no lo has hecho, puedes leer nuestro post ¿Puedo postergar el pago del IVA aquí ) bien de Impuesto de Sociedades, etc.

Estos aplazamientos, conllevan unos intereses que debías pagar sin tener la posibilidad de poder deducirlos como gastos de la empresa ni como ningún otro concepto.

Pues bien, desde el pasado 4 de abril, esto ha cambiado. Porque la DGT -y no, no la Dirección General de Tráfico sino la Dirección General de Tributos😉 – ha publicado una resolución donde afirma que estos intereses (que se llaman Intereses de demora tributarios) son  gastos financieros regulados por el artículo 26 de la Ley General de Tributos.

¿Y qué quiere decir esto? Pues que como no  se someten a ninguna excepción, deben considerarse en el Impuesto de Sociedades como gastos fiscalmente deducibles.

Una buena noticia para aquellos que necesiten aplazar sus pagos con Hacienda ya que, si bien Hacienda no les devolverá el coste íntegro, sí podrán recuperar a partir de ahora parte de esos intereses.

¿Tener una sociedad en Panamá es o no es delito?

Mucho se habla en estos días de Panamá, de las cuentas y sociedades que políticos, famosos y personas de la realeza tienen en ese país que posiblemente no han pisado nunca. Sin embargo, hay muchas cosas que se están contando que no son ciertas.

Para que no tengas dudas (no vaya a ser que un día sea a ti a quien le propongan abrir una sociedad allí)  esta es toda la verdad sobre la legalidad o ilegalidad de estas sociedades:

¿Por qué han abierto los famosos estas Sociedades?

Las sociedades anónimas panameñas ofrecen básicamente beneficios fiscales, en especial, cuando se utilizan como corporaciones o sociedades offshore (De hecho Panamá se considera por algo un paraíso fiscal)

¿Se trata de algo ilegal? No. Abrir la sociedad no es delito. El problema viene cuando indagamos en dos cosas:

  • ¿Para qué se ha creado esta sociedad?
  • ¿Se declara convenientemente?

Normalmente estas sociedades se abren o para operar en el país en el que se han abierto o para ocultar la titularidad del dinero. El problema viene cuando casi ninguna, por no decir ninguna de las sociedades que se han destapado, operan en Panamá.

Pongamos el caso de Pepito, que tiene mucho dinero, y al que su asesor le aconseja abrir una empresa, -llamémosle, Panamá Store- no porque el asesor sepa que Pepito va a hacer negocios allí, sino porque el asesor quiere “ahorrarle” dinero y disgustos a Pepito.

¿Por qué? Las razones de contar con este tipo de sociedades no suelen ser muy buenas por lo que la presunción de inocencia de Pepito empieza a flaquear. Principalmente, estas sociedades se abren para:

  • Defraudar a Hacienda: Pagar menos de lo que le corresponde a tu economía por ley
  • Para recibir pagos de dudosa procedencia (o que no quieren declarar)
  • Para ocultar bajo esa sociedad (que no puede relacionarse con Pepito) dinero obtenido de  forma poco legal (es el caso de traficantes, etc.)

 

¿Cómo debe Pepito declarar esta sociedad?

·Desde 2013, es obligatorio declarar a Hacienda los bienes que tengamos en el extranjero. Esto se hace mediante la presentación del modelo 720 “Declaración sobre bienes y derechos situados en el extranjero”. Pero la realidad es que los Pepitos del mundo no suelen declarar estas sociedades porque las crean a través entramados fiscales (sociedades que son dueñas de otras sociedades y así sucesivamente) que son difíciles de seguir y de investigar. De ahí que sea tan complicado seguir el rastro del dinero para Hacienda.

Por tanto, ¿es o no es legal? Sí en teoría pero no en la práctica. Así que si oyes campanas o te asesoran hacer algo así, lo mejor es que no lo hagas. Hacienda, al final, siempre termina enterándose.

¿Estoy obligado a hacer la Declaración de la Renta?

Es época de Renta, y la teoría dice que todos los contribuyentes deberíamos declarar el IRPF. Pero la realidad es que no todos estamos obligados a presentarla. Y es que existen varias excepciones, recogidas en el artículo 96 la Ley de IRPF y el artículo 6 del Reglamento de IRP, por las que una persona puede estar exenta de tener que presentar su declaración.

De este modo, no tendrás que presentar la declaración si:

  • Tienes un único trabajo y has cobrado menos de 22.000€: Es decir, si durante el 2015 solo tuviste un pagador (la empresa para la que trabajes) y el dinero que has percibido de éste es menor de 22.000€ anuales
  • Has tenido varios trabajos pero la suma de los que has recibido de los “no principales” (el principal será el que más te haya pagado) no supera los 1.500€ anuales en total: Sería el caso de una persona que hubiera trabajado en 2015 para una empresa por la que percibió 20.000€ y en diciembre se hubiera cambiado a un segundo trabajo. Si en ese mes solo ganó 1.200€, no tendría que declarar. Sin embargo, si la misma persona hubiera ganado en ese último mes 1.800€ ya tendría que hacerla.
  • Has tenido más de un trabajo, pero lo que has percibido es menor de 12.000 euros y de estos, más de 1.500 euros proceden de tus pagadores “no principales”
  • Si eres pensionista o has recibido prestaciones pasivas de más de un pagador y la suma no asciende a 12.000€ anuales: En este caso debes tener en cuenta que la retención se haya hecho conforme al procedimiento especial establecido en el modelo 146, “Solicitud de determinación del importe de las retenciones”. Si no lo has hecho así, deberías hacer la declaración.
  • Si recibes una pensión compensatoria (del cónyuge o anualidades por alimentos)inferior a 12.000€
  • Si tu jefe no está obligado a retener
  • Si solo has obtenido ingresos a través de rendimientos íntegros de capital mobiliario,  (entendidos como dividendos no exentos, intereses de cuentas corrientes, acciones, etc.) y estos no superan los 1.600 euros al año
  • Si recibes dinero de alquileres, rendimientos en Letras del Tesoro o has recibido subvenciones para adquirir una vivienda que no han superado los 1.000€ anuales(Ten en cuenta aquí que esto funciona solo si los únicos ingresos que has tenido han venido de aquí o si la suma de estos ingresos (siempre menores de 1000€) y lo que hayas obtenido de tu trabajo no supera el límite)

Si entras en alguno de estos grupos no estás obligado a presentar tu declaración, pero, ten en cuenta, que eso puede no ser lo más beneficioso para ti. Nosotros recomendamos siempre hacerla, para que en el caso de que salga a devolver, poder enviarla. ¿Por qué perder la oportunidad de que nos devuelvan dinero?

Y su por el contrario eres uno de los que sí tiene que hacerla, visita este post donde hace par de semanas explicamos los cambios que hay que tener en cuenta este año para realizar la Renta.

¿Tienes que presentar el día 31 el modelo 720?

El 31 de marzo termina el plazo para que personas físicas, jurídicas, pymes o autónomos presenten el modelo 720, ¿sabes si tú eres uno de ellos?

¿Qué es el modelo 720 y quién lo debe presentar?

El modelo 720 es la declaración de todo lo que tengas fuera de España. Se llama Declaración Anual sobre Bienes y Derechos situados en el Extranjero, y tienen que presentarlo todos aquellos  que tengan (o hayan tenido en el año anterior, ya que esta declaración hace referencia al ejercicio de 2015) algún bien o derecho fuera de España por valor superior a 50.000 euros.

Es decir, que esto afecta a todos los que tengan bienes y derechos fuera de España, ya sean personas físicas residentes en España, establecimientos situados en España (aunque los dueños no sean residentes aquí), comunidades de bienes o titulares/beneficiarios de esos bienes o derechos.

¿Qué es un bien o derecho?

Cuando decimos bien o derecho nos referimos a:

  • Cuentas en bancos extranjeros
  • Bienes inmuebles y/o derechos sobre inmuebles
  • Acciones en entidades jurídicas
  • Capital cedido a terceros para su gestión (incluyendo fideicomisos, patrimonios, trust…)
  • Seguros de vida o invalidez
  • Rentas que o estén depositadas fuera de España o se hayan obtenido allí

¿Cómo calculo si el valor de mis bienes es superior a los 50.000€?

Tan fácil como sumar el valor de todos los bienes/derechos que tengas. Pero si se trata de cuentas en el extranjero, tienes que tener en cuenta que no solo debes fijarte en si la suma de los saldos a 31 de diciembre de 2015 supera los 50.000€, si no, si la suma de los saldos medios lo supera.

A partir del segundo año, solo deberás informar a la Agencia Tributaria si la suma de todos tus bienes/derechos se ha incrementado en más de 20.000€

¿Cómo se presenta?

Tienes que hacerlo a través de la web http://www.agenciatributaria.es/  rellenando el modelo.

¿Qué pasa si no lo presento?

Pues que Hacienda te sancionará, tanto si no lo haces, como si lo presentas incompleto o fuera de plazo. Las multas variarán en función del valor de los datos no declarados:

  • Si no la presentas será de un 150% del importe de la base
  • Si lo haces tarde, pagarás 100€ por cada dato (por cada bien/derecho que tengas que declarar) con un mínimo de 1.500€
  • Si te olvidas de declarar cuentas que tengas en entidades de crédito extranjeras, tendrás que pagar 5000€ por cada dato que falte (con un mínimo de 10.000€))